miércoles, 24 de julio de 2019

El mar de Galilea - Un lago central en el ministerio de Cristo

El mar de Galilea: Un lago central en el ministerio de Cristo

El mar de Galilea con la ciudad de Tiberiades al fondo. Foto propiedad de Julio C. Benítez
Jesús fue criado en la ciudad galilea de Nazaret, y su ministerio tuvo como eje central la ciudad de Capernaún (Galilea). Casi todos los discípulos de Cristo eran galileos y la mayoría de ellos eran pescadores.

Cultivos en el valle del mar de Galilea.  Foto propiedad de Julio C. Benítez
En los tiempos de Cristo, los territorios de Israel se encontraban divididos en varias provincias. Las más mencionadas en los evangelios son Galilea, al norte; Samaria, en la parte central; y Judea, al sur, donde se encontraba Jerusalén.

Campos de Galilea.  Foto propiedad de Julio C. Benítez
Sus tierras se caracterizan por la abundante fertilidad, debido a la influencia del mar o lago de Galilea. En este cuerpo de agua dulce se practica la pesca desde tiempos inmemoriales. 

Colinas de Galilea.  Foto propiedad de Julio C. Benítez
Galilea es una región de pequeñas colinas que casi todo el año conservan su exuberante y natural belleza, el verdor de sus prados, las grandes flores silvestres y los cultivos que abastecen a todo el territorio de Israel. Por estos hermosos campos caminó Jesús y sus discípulos llevando el evangelio de salvación, sanando a los enfermos y liberando a los cautivos por el diablo.

Mar de Galilea.  Foto propiedad de Julio C. Benítez
 El mar de Galilea fue testigo no sólo del llamamiento que le hizo Cristo a muchos de sus discípulos, convirtiéndoles en pescadores de hombres, sino que en sus playas Jesús predicó muchos de sus más famosos sermones, e hizo portentosos milagros que testimoniaron de su divinidad, como caminar sobre las aguas, y mostrar el control pleno que tenía sobre las tormentas y la naturaleza en general.

 Foto propiedad de Julio C. Benítez
Los evangelios nos mencionan algunas tormentas que se desataron en este lago, a través de las cuales los discípulos no solo vieron el poder del Señor caminando sobre las aguas, o haciendo que Pedro caminara sobre las mismas, sino que les dio importantes lecciones de fe.

 Foto propiedad de Julio C. Benítez
El mar de Tiberiades está ubicado a 213 metros bajo el nivel del mar, pero en algunas partes recibe los fríos vientos de altas montañas o se encuentra rodeado de pequeños cerros; estos vientos al entrar en estos "caminos" entre montañas generaban muchos tormentas en el lago.

 Foto propiedad de Julio C. Benítez
Importantes ciudades estaban ubicadas en las costas del mar de Galilea, las cuales se mencionan en los evangelios: Capernaún, Betsaida, Magdala (de donde era María, de allí el sobrenombre Magdalena), Corazín, Tiberias y Gadara, donde Jesús liberó al endemoniado. Jesús, y los habitantes de estas ciudades, acostumbraban navegar en pequeñas embarcaciones para ir de un lado del mar a otro.

Embarcación del siglo I encontrada en el fondo del mar de Galilea. Foto propiedad de Julio C. Benítez
Jesús solía predicar a las grandes multitudes que se congregaban en las playas del lago de Galilea usando las pequeñas embarcaciones de pescadores amigos, aprovechando que el viento que soplaba desde el mar hasta la costa permitía llevar su voz a todos los congregantes.

Área del Banco occidental del mar de Galilea conocida como Gadara. Foto propiedad de Julio C. Benítez
Jesús solía atravesar este mar en las embarcaciones de sus discípulos para llevar el mensaje del Reino a las comunidades judías ubicadas en sus costas. Aunque, en una ocasión, arribó a las playas y terrenos de Gadara, una ciudad gentil que formaba parte de Decápolis (diez ciudades), donde liberó a un endemoniado, permitiendo que la legión de espíritus malos entraran en un hato de cerdos.


Lugar donde se cree que Jesús apareció a siete de sus discípulos luego de la resurrección. Foto propiedad de Julio C. Benítez

Desde una orilla de este cristalino lago Jesús se apareció a siete de sus discípulos, luego de su resurrección, e hizo el milagro de la pesca milagrosa, restaurando a Pedro luego del pecado de la negación, y mandándole pastorear y apacentar a las ovejas de Cristo. 







miércoles, 26 de junio de 2019

Israel - Un país mediterráneo

Israel: Un país mediterráneo

La mayoría de viajeros llegamos a Israel a través del aeropuerto internacional Ben Guiron, el cual se encuentra en la importante ciudad de Tel Aviv, a unos 45 kilómetro de Jerusalén.

Torre de control del aeropuerto de Tel Aviv. Foto propiedad de Julio C. Benítez


Desde el momento en el cual llegamos a este transitado aeropuerto nos percatamos que estamos ingresando a un país con un alto desarrollo tecnológico.

La primera estación es en un hotel ubicado en las playas del Mar Mediterráneo, desde el cual se pueden contemplar las profundas y azules aguas de tan importante cuerpo de aguas, testigo de muchas batallas y hechos trascendentales en la historia mundial. 

Costas del Mar Mediterráneo en Tel Aviv. Foto propiedad de Julio C. Benítez


En especial, contemplar este mar nos permite recordar los muchos viajes misioneros que hizo el apóstol Pablo con el fin de llevar el evangelio al mundo occidental, zarpando desde estas hermosas costas.

El Mar Mediterráneo bordea algunas naciones de Asia, Europa y África, como: Israel, Egipto, Líbano, Siria, Italia, Francia, Turquía, España, Grecia, entre otras.

El apóstol Pablo, en sus viajes misioneros y en su viaje a Roma, en calidad de preso, pasó por las numerosas islas que adornan el Mar Mediterráneo.

Foto tomada de https://www.monografias.com/trabajos87/saulo-pablo-tarso/saulo-pablo-tarso.shtml

Esta ubicación de Israel en las costas del Mediterráneo le permite disfrutar de un clima agradable. Los inviernos son fríos, pero con poca cantidad de nieve en Jerusalén y otros lugares altos. Los veranos son calurosos.

En la medida que avanzamos el recorrido por los lugares más representativos de la historia bíblica iremos conociendo la diversidad geográfica y climática de este pequeño país.